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Inversiones

Modalidad 40 del IMSS: la vía para subir tu pensión de Ley 73

Si cotizaste bajo la Ley 73 del IMSS, la Modalidad 40 te deja seguir aportando por tu cuenta al régimen obligatorio para elevar tu salario promedio y, con él, tu pensión. Aquí entiendes qué es, a quién le sirve de verdad, por qué las cuotas suben cada año y cómo saber si el aumento compensa lo que aportas.

Por Sergio Brito · Actualizado el · Datos de México

Persona mayor revisando documentos de su pensión
Foto: Pexels

La Modalidad 40 del IMSS —su nombre formal es “continuación voluntaria en el régimen obligatorio”— es un esquema que te deja seguir cotizando al Seguro Social por tu cuenta después de dejar un empleo formal, con el objetivo de elevar tu salario promedio y, con él, la pensión que te dará el IMSS bajo la Ley 73. Dicho simple: si ya casi te pensionas por la ley vieja, es una vía para “empujar hacia arriba” el número con el que se calculará tu pensión. No es magia ni le sirve a todos, y conviene hacer bien las cuentas antes de entrar.

Antes de meternos, una aclaración de terreno. Cuando hablamos de qué es la AFORE, nos referimos a tu cuenta individual, donde cae el ahorro obligatorio y el voluntario. La Modalidad 40 es otra cosa: es aportar directo al IMSS para mejorar tu pensión de Ley 73, no para engordar tu saldo en la AFORE. Son dos mundos distintos, y confundirlos es de los errores que más veo.

Qué es la Modalidad 40 (y por qué existe)

Bajo la Ley 73 —la que aplica a quienes empezaron a cotizar antes de julio de 1997—, la pensión no depende de cuánto juntaste en una cuenta, sino de un promedio de tus salarios de las últimas semanas cotizadas (y de tus semanas totales y tu edad). Ese detalle es la clave de todo: si logras que ese promedio final sea más alto, tu pensión sube.

Ahí entra la Modalidad 40. Cuando dejas de tener patrón, normalmente dejas de cotizar y tu promedio se congela. Con esta vía, en cambio, tú sigues aportando al IMSS por tu cuenta, y puedes hacerlo registrando un salario más alto que el último que tuviste (dentro de los topes de ley). Así, cuando llegue el momento de pensionarte, el promedio que se toma en cuenta refleja ese salario mayor.

  • Es voluntaria y la pagas tú. No hay patrón que aporte; el costo corre por tu cuenta.
  • Es para Ley 73. Su lógica gira alrededor del salario promedio, que es como esa ley calcula la pensión.
  • Tiene reglas y plazos. Requiere semanas cotizadas recientes e inscribirte dentro de un plazo tras tu última cotización.

A quién le sirve de verdad

La Modalidad 40 brilla en un perfil bastante específico:

  1. Cotizaste bajo la Ley 73. Es el requisito de fondo. Si te pensionas por la Ley 97, esta vía no opera igual y probablemente te convenga más reforzar tu cuenta individual o un PPR.
  2. Estás relativamente cerca de pensionarte. Entre menos años te falten, más manejable es el costo de sostener las cuotas hasta el final.
  3. Tu salario de cotización reciente quedó bajo. Si tus últimos años los cotizaste con un sueldo modesto, subir el promedio con Modalidad 40 puede mover mucho la aguja.
  4. Tienes con qué pagar las cuotas de forma sostenida. Es un compromiso de varios años; abandonarlo a medias desperdicia parte del esfuerzo.

Si te reconoces en esa lista, vale la pena estudiarlo en serio. Si no —por ejemplo, si aún te faltan muchos años o cotizas por Ley 97—, hay caminos que probablemente rindan más para tu caso; para dimensionarlos, empieza por estimar cuánto ahorrar para tu retiro.

Por qué hay que hacer números (y no entrar a ciegas)

Aquí está la parte incómoda y honesta: la Modalidad 40 cuesta, y su costo sube cada año.

Aportas un porcentaje sobre el salario con el que te registras, y ese porcentaje sube de forma escalonada cada año —un aumento gradual previsto por ley que corre de 2023 a 2030, según el IMSS— además de moverse con referencias como el salario mínimo y la UMA (los porcentajes y topes vigentes los publica el IMSS en imss.gob.mx, a julio de 2026). En la práctica, mantener un salario alto registrado durante varios años puede representar un desembolso importante.

La pregunta que decide todo es sencilla de plantear y laboriosa de responder: ¿el aumento de pensión que voy a lograr, cobrado durante mis años de vida esperada, supera lo que voy a aportar? Para contestarla necesitas cruzar cuatro cosas:

  • Tu salario promedio actual proyectado sin Modalidad 40.
  • El salario con el que te registrarías y por cuántos años.
  • El total de cuotas que pagarías en ese periodo.
  • El aumento mensual de pensión que ese esfuerzo produciría, según la fórmula de Ley 73.

Un ejemplo con cifras ilustrativas, solo para ver la mecánica (no son montos reales, dependen de la ley vigente): si registrar un salario más alto durante varios años te costara una suma X en cuotas, pero elevara tu pensión mensual de por vida, tendrías que ver en cuántos años de pensión “recuperas” esa X y cuánto ganas después. Si la recuperas pronto, la mecánica juega a tu favor; si te tomaría demasiados años, tal vez ese dinero rinda mejor en otra estrategia. Para poner tu panorama completo en números, apóyate en nuestra calculadora de retiro y, si puedes, valídalo con un asesor.

Requisitos y plazos, a grandes rasgos

Sin meternos en cifras que cambian, esto es lo que debes tener presente:

  • Elegibilidad: haber cotizado bajo la Ley 73 y conservar semanas cotizadas dentro del plazo que marca el IMSS.
  • Plazo de inscripción: hay una ventana de tiempo tras tu última cotización para darte de alta; si la dejas pasar, puedes perder el derecho. Verifícala apenas dejes tu empleo formal.
  • Trámite: se realiza ante el IMSS (en línea o en tu subdelegación), y puedes elegir el salario a registrar dentro de los topes vigentes.
  • Continuidad: conviene tener claro que es un pago sostenido; dejar de aportar interrumpe el beneficio que buscabas.

Cómo se conecta con el resto de tu retiro

La Modalidad 40 no vive sola. Vale la pena verla dentro de tu foto completa:

  • Tu salario de hoy importa mañana. Cotizar con tu sueldo real construye la base sobre la que luego decides si reforzar; entender la diferencia entre lo pactado y lo cotizado es justo el tema de sueldo bruto vs neto, donde ese “IMSS” de tu recibo empieza a tener sentido.
  • No sustituye tu ahorro personal. Si tu perfil no encaja con la Ley 73, o quieres complementar, un PPR o el ahorro voluntario en tu AFORE pueden hacer más por ti; conviene ver si te conviene más la AFORE o una inversión por tu cuenta.
  • Se decide con tu meta a la vista. Antes de comprometer cuotas por años, dimensiona cuánto necesitarás realmente en la calculadora de retiro.

Errores comunes con la Modalidad 40

  • Confundirla con la AFORE. No engorda tu cuenta individual; mejora tu pensión de Ley 73. Son cosas distintas.
  • Suponer que le conviene a todos. Depende de tu perfil y de los números; para muchos casos no compensa.
  • Ignorar que las cuotas suben cada año. El costo crece, y un cálculo hecho hoy puede verse distinto en unos años.
  • Dejar pasar el plazo de inscripción. La ventana tras tu última cotización es limitada; perderla cierra la puerta.
  • Entrar sin correr los números. Sin comparar aportaciones contra aumento de pensión, es apostar a ciegas.
  • Abandonarla a medias. Interrumpir las cuotas desperdicia parte del esfuerzo que ya hiciste.

Conclusión: una herramienta poderosa, pero solo para el perfil correcto

La Modalidad 40 del IMSS puede subir de forma notable tu pensión si cotizaste bajo la Ley 73 y estás cerca del retiro. Pero no es una fórmula que aplique igual a todos: sus cuotas suben año con año y solo compensa cuando el aumento de pensión supera con margen lo que aportarás. Antes de inscribirte, reúne tus datos, corre los números —de preferencia con un asesor previsional— y confirma requisitos y plazos en el IMSS. Y para ubicar esta decisión dentro de tu panorama completo, sigue con nuestra guía de inversiones, donde el retiro es una de las metas que trabajamos con calma y sin promesas vacías.

Preguntas frecuentes

¿Quién puede darse de alta en la Modalidad 40?

En general, quien cotizó bajo la Ley 73 del IMSS (es decir, empezó a cotizar antes del cambio de ley de 1997) y dejó de tener un empleo formal, pero conserva semanas cotizadas recientes dentro del plazo que marca el IMSS. No es para todos: si te pensionas bajo la Ley 97, esta vía no aplica igual. Confirma tu caso y los requisitos vigentes en el IMSS.

¿Por qué se dice que las cuotas de la Modalidad 40 suben cada año?

Porque aportas un porcentaje sobre el salario con el que te registras, y ese porcentaje ha ido aumentando de forma escalonada según la ley, además de moverse con el salario mínimo y la UMA. Eso significa que el costo de mantenerte en la Modalidad 40 crece año con año, y por eso hay que rehacer los números antes de comprometerte. Los porcentajes vigentes los publica el IMSS.

¿La Modalidad 40 le conviene a cualquiera que se vaya a pensionar por Ley 73?

No necesariamente. Sirve cuando el aumento de pensión que consigues, cobrado durante tus años de vida esperada, supera con margen lo que aportarás. Depende de tu salario promedio actual, del salario con el que te registres, de los años que aportes y de las cuotas. Es una decisión que se calcula caso por caso, idealmente con un asesor; no conviene entrar a ciegas.

¿En cuánto tiempo tengo que inscribirme si dejo mi empleo formal?

Hay un plazo limitado para darte de alta desde tu última cotización; si lo dejas pasar, puedes perder el derecho a esta vía. El plazo exacto y el trámite los define el IMSS y conviene verificarlos apenas dejes de cotizar, no después. Revisa el procedimiento vigente en imss.gob.mx o en tu subdelegación.

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