Calculadora de punto de equilibrio
Calcula cuántas unidades o cuánto debes vender al mes para que tu negocio deje de perder dinero.
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Flujo, márgenes, precios y punto de equilibrio.
La mayoría de los negocios no cierran por falta de ventas, sino por no entender sus propios números. Puedes vender muchísimo y aun así quedarte sin dinero en la cuenta si no controlas lo que entra y lo que sale. Por eso las finanzas de tu negocio no son un tema para después.
Empieza por lo primero que casi todos hacen mal: separar las finanzas personales de las del negocio, para que tu quincena deje de depender de la caja. Luego aprende a ponerle precio a tu producto sin sacarlo de la manga y a leer de verdad tu margen de ganancia, porque vender mucho no siempre es ganar mucho.
La pregunta clave —cuánto tienes que vender para no perder— la resuelve el punto de equilibrio; saca tu cifra con la calculadora de punto de equilibrio y ordena el resto desde el pilar de negocios.
Calcula cuántas unidades o cuánto debes vender al mes para que tu negocio deje de perder dinero.
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El punto de equilibrio es el nivel de ventas donde tu negocio no gana ni pierde: cubre justo todos sus costos. Aquí lo calculas paso a paso con una fórmula simple y un ejemplo completo en pesos, y ves qué hacer con el resultado.
Un negocio rentable puede quebrar. No es una paradoja: la utilidad se calcula con ventas, y las cuentas se pagan con dinero en la mano. El flujo de efectivo es la diferencia entre las dos cosas, y aquí está cómo medirlo, por qué se seca aunque vendas bien y qué hacer para que no te agarre desprevenido.
Cobrar no es pelear. Aquí tienes cómo prevenir el atraso desde la cotización, la escalera de cobranza escalón por escalón —recordatorio, llamada, plan de pago, última instancia—, plantillas de mensaje que puedes copiar tal cual y las señales que te dicen cuándo ya toca cortar.
Una cotización no es solo un precio: es tu propuesta puesta por escrito. Aquí ves qué lleva una buena cotización —datos, desglose, precio, vigencia y condiciones—, cómo calcular ese precio con tu margen y cómo presentarla para que el cliente diga que sí, con un ejemplo en pesos de negocio chico.
En la tiendita, el taller o la fonda donde trabajan mamá, el hijo y el primo, se mezclan dos lógicas que se llevan mal: la de la familia y la del negocio. Aquí ves cómo salir del 'todos agarramos de la caja', poner sueldos reales a quien trabaja, decidir quién manda en el dinero y dejar acuerdos por escrito sin ofender a nadie.
El ROI (retorno sobre la inversión) te dice si el dinero que metiste a tu negocio —publicidad, equipo, un curso— valió la pena. Aquí aprendes qué es, cómo se calcula con un ejemplo en pesos, qué NO mide (tiempo, riesgo, lo intangible) y cómo usarlo para decidir sin volverlo una bola de cristal.
El margen de ganancia te dice qué parte de cada venta se queda contigo después de pagar los costos. Aquí aprendes a calcular el margen bruto y el neto con fórmulas simples y un ejemplo en pesos, a no confundirlo con el sobreprecio y a mejorarlo sin subir precios a lo loco.
Meter la mano a la misma bolsa para el negocio y para tu casa es el error que más quiebra a los emprendedores. Aquí ves por qué mezclar te ciega, y cómo separarte en la práctica: cuenta aparte, un sueldo fijo para ti, registrar todo y no cruzar tarjetas. Tú y tu negocio son dos personas distintas, aunque el SAT los junte en tu RFC.
El precio de un producto no se copia del de enfrente ni se saca del miedo: se construye con tu costo variable real, tus costos fijos (tu sueldo incluido), el margen que buscas y una vuelta final por el mercado. Aquí está el método en cinco pasos, con ejemplo en pesos.
Las herramientas del sitio convierten estas guías en decisiones concretas.
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