Salir de deudas
Cómo salir de deudas: guía completa en 5 pasos
Un plan realista para salir de deudas: frena el uso del crédito, mide cuánto debes de verdad, elige un método de pago y negocia con tu banco antes de caer en atraso.
Crédito y Deudas
El método avalancha paga el mínimo de todas tus deudas y concentra el dinero extra en la que cobra la tasa más alta. Así frenas primero la deuda que crece más rápido y pagas menos intereses en total.
Por Sergio Brito · Actualizado el
El método avalancha funciona así: pagas el mínimo de todas tus deudas y todo el dinero extra va a la que tiene la tasa de interés más alta, sin importar su saldo. Al liquidarla, su pago completo “rueda” hacia la siguiente más cara. De los métodos para salir de deudas, es el que menos intereses te cobra en total. Te lo explico paso a paso con un ejemplo en pesos.
Te lo digo por experiencia: hasta que no ves la tasa de cada deuda escrita en una lista, no sabes cuál te está costando más de verdad. Ese ejercicio tan simple me cambió el orden que traía en la cabeza.
Es una estrategia para liquidar varias deudas en orden. Solo tiene dos reglas:
Cuando esa deuda llega a cero, tomas todo lo que le pagabas y lo sumas al pago de la siguiente más cara. Repites el proceso hasta que no queda ninguna. Es uno de los dos métodos clásicos que comparamos en la guía completa para salir de deudas; el otro es la bola de nieve, que ataca primero la deuda más pequeña.
Cada deuda te cobra una “renta” por el dinero que debes: los intereses. Entre más alta la tasa, más rápido crece esa deuda si no la frenas.
Piensa en tu dinero como un barco con varias fugas. Cada deuda es un agujero por donde entra agua, y los pagos mínimos son tu cubeta: sacan apenas la suficiente para no hundirte. ¿Qué fuga tapas primero con las manos libres? La más grande, la que mete más agua por minuto. Si tapas primero un agujero chico mientras el grande sigue abierto, pasarás mucho más tiempo achicando agua.
Con las deudas pasa igual: la tasa más alta es la fuga más grande por cada peso que debes. Un peso extra abonado ahí te quita más intereses de encima que ese mismo peso abonado en cualquier otra deuda. Por eso, al final del camino, la avalancha es el orden de pago que menos pesos de interés te cuesta.
Para armar tu avalancha necesitas saber qué tasa te cobra cada deuda:
Con esos datos arma una lista de cada deuda con su saldo, su tasa y su pago mínimo. Esa lista es tu mapa.
Imagina que puedes destinar $4,000 al mes a tus deudas y debes lo siguiente (todas las tasas son de ejemplo, hipotéticas):
| Deuda | Saldo | Tasa anual (ejemplo) | Pago mínimo |
|---|---|---|---|
| Tarjeta A | $12,000 | 65% | $700 |
| Tarjeta B | $22,000 | 38% | $1,000 |
| Crédito de nómina | $40,000 | 24% | $1,400 |
Los mínimos suman $3,100. Como tu presupuesto es de $4,000, te quedan $900 extra cada mes para atacar.
Una cuenta rápida e ilustrativa: interés aproximado de un mes ≈ saldo × tasa anual ÷ 12.
(Los bancos calculan el interés sobre saldos promedio diarios, así que tu estado de cuenta mostrará cifras algo distintas. Para ordenar tus deudas, esta aproximación basta.)
Fíjate en el detalle curioso: el crédito de nómina, con la tasa más baja, es el que más pesos de interés genera al mes ($800), porque su saldo es el más grande. ¿No habría que atacarlo primero entonces? No, y la razón está en el costo por peso adeudado:
Por cada peso que debes, la tarjeta A te cobra casi el triple que el crédito de nómina. El saldo grande “pesa” más hoy, pero cada peso extra rinde donde la tasa es más alta: los $900 extra te quitan ≈ $49 de interés al mes si van a la tarjeta A, y solo $18 si van al crédito de nómina.
El orden es por tasa, de mayor a menor: tarjeta A → tarjeta B → crédito de nómina.
| Fase | Deuda atacada | Pago mensual a esa deuda | Mientras tanto |
|---|---|---|---|
| 1 | Tarjeta A (65%) | $700 mínimo + $900 extra = $1,600 | B: $1,000 · Nómina: $1,400 |
| 2 | Tarjeta B (38%) | $1,000 + $1,600 rodados = $2,600 | Nómina: $1,400 |
| 3 | Crédito de nómina (24%) | $1,400 + $2,600 rodados = $4,000 | — |
Ese “rodado” es la clave del método: cuando liquidas la tarjeta A, los $1,600 que le pagabas no regresan a tu bolsillo, se suman completos al pago de la tarjeta B. Y cuando B cae, el crédito de nómina recibe los $4,000 enteros. Tu presupuesto no cambia; lo que cambia es que cada deuda liquidada hace más grande el golpe contra la siguiente, como una avalancha que crece cuesta abajo.
Cada mes es lo mismo: mínimos a todas, extra a la más cara, y celebrar (sin gastar) cada deuda que desaparece. Si un mes te cae dinero adicional —aguinaldo, reparto de utilidades, una venta— mándalo directo a la deuda que estés atacando: acelera todo el plan.
La avalancha gana en el papel, pero tiene un costo emocional: la primera victoria puede tardar. Si tu deuda más cara también es de las más grandes, pasarás meses abonando sin ver desaparecer ninguna cuenta, y justo ahí es donde mucha gente abandona.
Conócete. Si necesitas resultados rápidos para mantener la motivación, el método bola de nieve —que ataca primero la deuda más pequeña, sin importar su tasa— puede funcionarte mejor, aunque pagues algo más de intereses en el camino. Un plan imperfecto que sí terminas le gana a un plan perfecto que abandonas al tercer mes. Y si esa deuda cara también es de las más grandes, valora si consolidar tus deudas en un solo crédito de tasa más baja te acorta el camino antes de aplicar el método.
El método avalancha es directo: mínimos a todo y cada peso extra a la deuda con la tasa más alta, porque es la que más te cobra por cada peso que debes. Exige paciencia, pero deja más dinero en tu bolsillo que ordenar por saldo — siempre que compares el costo real de cada deuda con su CAT. ¿Avalancha o bola de nieve? No lo decidas a ciegas: mete tus saldos, tasas y pagos reales en la calculadora de deudas y compara cuánto tiempo y cuántos intereses te ahorra cada método con tus propios números.
La avalancha ordena tus deudas por tasa de interés y ataca primero la más cara; la bola de nieve las ordena por saldo y ataca primero la más pequeña. La avalancha genera menos intereses en total; la bola de nieve da victorias más rápidas que ayudan a no abandonar.
En tu estado de cuenta, donde aparece como tasa de interés anual o anualizada. Si no la ubicas, pídela al banco por teléfono o en la app; en México también puedes usar el CAT para comparar el costo total entre créditos.
No. Con la avalancha cubres el mínimo de todas tus deudas y solo el dinero extra va a la de tasa más alta. Saltarte un mínimo genera recargos y daña tu historial crediticio.
Ataca primero la de menor saldo: la liquidas antes y liberas su pago mínimo para la siguiente. Con tasas casi iguales, la diferencia en intereses es mínima.
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