Renta fija
Cómo invertir en CETES paso a paso (desde cero)
Guía práctica para invertir en CETES por tu cuenta: qué necesitas, cómo abrir tu cuenta en cetesdirecto, cómo elegir plazo y monto, y cómo reinvertir para que tu dinero no deje de trabajar.
Inversiones
Los UDIBONOS son bonos del gobierno federal en UDIs, una unidad que se ajusta con la inflación: pagan una tasa real por encima de ella si los mantienes al vencimiento. Aquí entiendes qué es una UDI, en qué se diferencian de los CETES, cuándo tienen sentido y cómo se compran en México.
Por Sergio Brito · Actualizado el · Datos de México
Los UDIBONOS son bonos del gobierno federal mexicano que no están en pesos, sino en UDIs: una unidad que se ajusta con la inflación. Gracias a eso pagan una tasa real —un rendimiento por encima del ajuste por inflación— si los mantienes hasta el vencimiento. Son el instrumento de deuda del gobierno pensado para proteger el poder de compra de tu dinero en metas de largo plazo. Vamos por partes, empezando por la UDI.
Antes, te comparto el clic que a mí me ordenó la cabeza: dejé de preguntarme “¿cuánto paga?” y empecé a preguntarme “¿cuánto paga por encima de la inflación?”. Con esa sola pregunta, instrumentos que parecían gemelos dejaron de parecerlo.
La UDI (Unidad de Inversión) no es una moneda que puedas traer en la cartera. Es una unidad de cuenta cuyo valor en pesos se ajusta con la inflación: cuando los precios suben —medidos por el INPC del INEGI—, la UDI vale más pesos.
Piensa en la UDI como un peso con impermeable: la inflación le llueve encima y no lo encoge. Si ese fenómeno todavía te baila, primero lee qué es la inflación y cómo le pega a tu quincena; este artículo se entiende el doble después de ese.
La UDI se mueve por el INPC y por nada más: Banxico toma esa medición de precios, la reparte entre los días del periodo y publica un valor diario. Por eso sube de a poquito en lugar de dar brincos. Tres consecuencias prácticas:
Su nombre completo es Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal denominados en Unidades de Inversión. Traducción: le prestas dinero al gobierno federal —igual que con los CETES— pero tu préstamo se mide en UDIs, no en pesos.
Tu rendimiento tiene dos motores:
Si mantienes el UDIBONO hasta su vencimiento, recibes tu capital ajustado por inflación más los intereses reales pactados. Por eso se dice que pagan una tasa real: es rendimiento medido en poder de compra, no solo en pesos.
Aquí está el corazón del asunto, y es lo que más se malinterpreta de toda la renta fija.
El rendimiento nominal es el número que ves anunciado: cuánto crece tu dinero medido en pesos. Es el del cartel del banco y el de la app. El rendimiento real es cuánto crece tu dinero medido en cosas que puedes comprar: lo que queda del nominal después de restarle la inflación del mismo periodo. Corto: el nominal te dice cuántos pesos más tienes; el real, si con esos pesos alcanza para más.
Un ejemplo hipotético y evidente: supongamos que un instrumento paga 10% en un año y que en ese mismo año los precios suben 12%. En pesos ganaste; en poder de compra perdiste. Y al revés, 4% con precios subiendo 2% es una ganancia modesta, pero de verdad. El número grande no siempre es el bueno. Si esta distinción te resulta nueva, la base completa está en qué es la tasa de interés.
Y aquí entra lo que hace especial al UDIBONO: su tasa ya está pactada en términos reales. Cuando ves su cupón no estás viendo el total que recibirás en pesos, sino lo que se paga encima del ajuste por inflación. Es la resta ya hecha, escrita en el contrato.
Eso tiene un efecto incómodo: el número de un UDIBONO se ve chiquito al lado del de otros instrumentos y decepciona sin razón. No son cifras comparables: una ya pasó por la resta y la otra no.
Si ya leíste qué son los CETES, esta es la diferencia de fondo: los CETES pagan una tasa nominal (fija en pesos) y los UDIBONOS una tasa real (por encima de la inflación).
| CETES | UDIBONOS | |
|---|---|---|
| Tipo de tasa | Nominal: se pacta en pesos | Real: por encima de la inflación |
| Plazos típicos | Cortos: de semanas a un año | Largos: varios años |
| Cómo pagan | Todo al vencimiento (se compran con descuento) | Intereses periódicos + capital ajustado al final |
| Protección contra la inflación | No es automática: depende de que su tasa supere la inflación del periodo | Integrada: el capital se ajusta con la UDI |
| Encajan mejor con | Metas de corto y mediano plazo | Metas de largo plazo |
Un CETE puede ganarle a la inflación si su tasa resulta mayor que la subida de precios del periodo. El UDIBONO, en cambio, está construido para que el rendimiento pactado ya esté medido por encima de ella, manteniéndolo al vencimiento. Ninguno es superior en abstracto: son herramientas para plazos distintos.
La otra comparación útil no es contra un CETE, sino contra un bono normal en pesos a plazo largo. Mismo emisor, vencimientos parecidos. Lo único que cambia es quién carga con la sorpresa de la inflación.
| Bono en pesos (tasa fija) | UDIBONO | |
|---|---|---|
| Qué te prometen | Una cantidad de pesos conocida desde el día uno | Un poder de compra conservado, más una tasa real encima |
| Si la inflación sorprende al alza | Pierdes tú: esos pesos comprarán menos de lo previsto | El ajuste te acompaña; tu tasa real sigue siendo la pactada |
| Si la inflación sorprende a la baja | Ganas tú: los pesos prometidos valen más de lo esperado | Tu ajuste es menor; el bono fijo habría rendido más |
| Qué estás asumiendo | El riesgo de que la inflación se salga de control | Renunciar a la ganancia extra si la inflación resulta baja |
Léelo así: comprar un UDIBONO no es “elegir el instrumento más seguro”. Es elegir de qué lado de la sorpresa quieres estar: cambias la posibilidad de ganar de más por la tranquilidad de no perder poder de compra. Es un intercambio, no una comida gratis.
“Proteger tu poder adquisitivo” suena a escudo total. Es algo más modesto y más útil.
Lo que sí hace: evita que tu capital se encoja frente al INPC durante el plazo. Mil UDIs hoy y mil UDIs dentro de varios años representan, según ese índice, la misma capacidad de compra; solo cambia cuántos pesos hacen falta para expresarla.
Lo que no hace:
Un UDIBONO se puede vender antes de tiempo en el mercado secundario. Y ahí manda el precio del día, no tus buenas intenciones.
La lógica: la tasa real que el mercado exige cambia con el tiempo, subasta tras subasta. Si después de que compraste el mercado empieza a exigir tasas reales más altas, tu bono —que paga la vieja, más baja— se vuelve menos atractivo y su precio baja. Si exige tasas más bajas, tu bono se vuelve más apetecible y su precio sube. De ahí salen dos escenarios opuestos:
Un detalle que casi nadie menciona: cuanto más largo es el plazo, más se mueve el precio ante el mismo cambio de tasa. Es el peaje de comprometerte por tantos años, y explica por qué estos instrumentos se ven más movidos de lo que un principiante espera de algo llamado “renta fija”. El marco general está en riesgo y rendimiento.
Los plazos se cuentan en años, y eso es justo lo que permite pactar una tasa real. La implicación hay que verla de frente: ese dinero deja de estar disponible sin costo. Sí puedes salir vendiendo en el mercado, solo que a precio variable, muy distinto a retirar de una cuenta y listo. Para horizontes cortos hay otras herramientas: el panorama está en inversiones a corto plazo.
Suelen encajar bien si:
Mejor piénsalo dos veces si:
Y sus riesgos, sin maquillaje: la tasa real también cambia entre subastas, vender antes del vencimiento puede darte pérdidas, la protección sigue al INPC —que es un promedio nacional, no tu canasta personal— y los rendimientos causan ISR.
El mismo instrumento cae distinto según de dónde venga tu dinero:
Los números que siguen son inventados, para que veas el método, no para copiar cifras.
Marisol tiene 38 años y una meta clara: dentro de diez años su hija entra a la universidad. Tiene apartados 60,000 pesos y puede aportar algo cada mes. Así razona:
Lo valioso no es el instrumento: es el orden.
La vía más accesible es cetesdirecto.com, la plataforma oficial y sin comisiones donde también se compran los CETES:
También puedes comprarlos a través de casas de bolsa, o encontrarlos dentro de algunos fondos de inversión. Si vas por esa ruta, compara comisiones y verifica que la institución esté registrada ante la CNBV: en un instrumento cuya ganancia real es modesta por diseño, una comisión alta se come una proporción mayor de lo que crees.
Comprar es el paso fácil. Estos son los que evitan que la meta se descarrile:
Los UDIBONOS hacen una sola cosa y la hacen con oficio: conservar el poder de compra de tu dinero y pagarte una tasa real encima, si respetas el plazo. No sustituyen a los CETES; se complementan, cada uno en su cancha y en su horizonte. Tampoco son para todo el mundo ni para todo tu dinero: exigen plazo, paciencia y aceptar que el precio se mueva mientras tanto. Si estás armando tu plan desde cero, empieza por la guía para empezar a invertir y decide qué papel juega cada instrumento en tus metas. Y cuando te presuman cualquier rendimiento, aplícale la pregunta de este artículo: ¿cuánto paga por encima de la inflación?
Están diseñados para eso: si los mantienes hasta el vencimiento, pagan una tasa real por encima del ajuste por inflación que mide el INPC. Los matices: si vendes antes, el precio depende del mercado ese día y puedes recibir menos; y el INPC es un promedio nacional, que puede no coincidir con lo que suben los precios que tú consumes.
El Banco de México publica el valor diario de la UDI en su sitio oficial (banxico.org.mx). Se calcula a partir de la inflación que mide el INEGI con el INPC, así que ambos sitios te sirven para entender de dónde sale el número.
Plazos largos, de varios años, pensados para metas de largo plazo. Los plazos disponibles cambian según lo que subasta el gobierno; revisa los vigentes en cetesdirecto.com antes de decidir.
Depende del plazo y del objetivo. Para dinero que usarás en meses o en un par de años, los CETES suelen ser más prácticos; para metas de muchos años en las que quieres conservar poder de compra, los UDIBONOS están hechos justo para eso. Muchas personas combinan ambos según cada meta.
Sí, si lo vendes antes del vencimiento. En el mercado su precio se mueve según la tasa real que estén exigiendo los compradores ese día, y puede quedar por debajo de lo que pagaste. Mantenido hasta el final recibes el capital ajustado por la UDI más los intereses reales pactados, pero mientras tanto el precio sí fluctúa.
Sí. La tasa real no es un número fijo del instrumento: se define en cada subasta y cambia con las condiciones del momento. Puede quedar bastante baja cuando muchos inversionistas buscan al mismo tiempo un instrumento del gobierno. Revisa siempre la tasa vigente en cetesdirecto.com antes de comprometer tu dinero.
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