Qué impuestos paga un negocio en México: el panorama completo
Un negocio en México suele pagar ISR sobre su utilidad, manejar el IVA que cobra, hacer retenciones y —si tiene empleados— cubrir cuotas al IMSS e impuesto sobre nómina. Aquí tienes el mapa de cada obligación, quién la paga y sobre qué recae, sin tasas: esas se confirman en el SAT y con un contador.
Por Sergio Brito
· Actualizado el · Datos de México
Foto: Pexels
Un negocio en México casi nunca paga “un” impuesto: paga varios y, además, cobra y entrega otros que ni siquiera son suyos. En corto, la mayoría lidia con cuatro frentes: el ISR (sobre lo que gana), el IVA (que cobra a sus clientes y entrega al SAT), las retenciones (a empleados y a veces a proveedores) y, si tiene gente contratada, las cuotas al IMSS y el impuesto sobre nómina estatal. Aquí tienes el mapa de cada uno —qué es y quién lo paga—, sin tasas ni tablas, porque esas cifras cambian y se confirman en el SAT.
Antes de empezar: esto es un mapa, no un manual de cálculo
Este artículo te da el panorama para orientarte, no el paso a paso para declarar. Piénsalo como el plano de una casa antes de la mudanza: te dice cuántos cuartos hay y para qué sirve cada uno, pero no te dice dónde poner cada mueble. Ese “dónde” —las tasas, los formatos y las fechas— vive en sat.gob.mx y en la cabeza de un buen contador.
Cuando acompaño a alguien que abre su primer negocio, lo que más lo agobia no es pagar, sino no saber qué le toca. Se imagina un monstruo con veinte cabezas. La realidad es más manejable: son unas pocas obligaciones que se repiten, y una vez que las ubicas, dejan de dar miedo.
Dos cosas tienen que estar listas antes de hablar de impuestos. Primero, que el negocio esté formalizado: si aún no lo das de alta, empieza por cómo registrar un negocio en México. Segundo, que sepas bajo qué figura tributas, porque de eso depende toda la mecánica. Si operas como persona física, revisa antes qué régimen fiscal te corresponde; ese “cajón” define cómo se aplican los impuestos que verás abajo.
Los impuestos de un negocio, de un vistazo
Estos son los conceptos con los que casi cualquier negocio se topa. Los describo en general —qué son y sobre qué recaen— sin porcentajes, porque esos montos se consultan vigentes en la fuente oficial.
Concepto
Quién lo paga o lo entera
Sobre qué recae
ISR
El negocio (persona física o moral)
La utilidad: ingresos menos deducciones
IVA
El cliente lo paga; el negocio lo entera
El consumo de bienes y servicios
Retenciones
El negocio las retiene y entera
Sueldos de empleados y ciertos pagos a terceros
Cuotas al IMSS
El patrón (y el trabajador su parte)
Tener personal dado de alta
Impuesto sobre nómina
El patrón
El monto de los sueldos pagados
ISR: el impuesto sobre lo que el negocio gana
El ISR (Impuesto Sobre la Renta) es el que grava la utilidad, no las ventas. Es decir, no se calcula sobre todo lo que entra, sino sobre lo que queda después de restar los gastos que la ley permite deducir (insumos, renta del local, servicios ligados a la actividad, entre otros). Vende mucho pero con márgenes chicos y tu utilidad —y por tanto tu ISR— será menor que la de alguien que vende poco pero casi sin costos.
Ese “resta gastos para llegar a la utilidad” es la lógica central, y funciona parecido a como opera para una persona: si quieres el mecanismo con calma, lo explicamos en qué es el ISR y cómo funciona. Para el negocio hay pagos provisionales a lo largo del año y un cálculo anual; el detalle exacto depende de tu régimen y lo cierras con tu contador.
IVA: el impuesto que cobras y entregas (no es tuyo)
El IVA (Impuesto al Valor Agregado) grava el consumo. Cuando tu negocio vende algo gravado, le cobra IVA al cliente; ese dinero no es una ganancia, es un impuesto que estás recolectando a nombre del SAT. Después lo enteras.
Aquí entra una pieza que confunde a muchos: el negocio también paga IVA cuando compra a sus proveedores. Al momento de declarar, se compensa el IVA que cobraste contra el que pagaste, y entregas al SAT la diferencia. Esa mecánica de “IVA cobrado menos IVA pagado” la desarmamos paso a paso en cómo se calcula el IVA. El error clásico —lo veo seguido— es gastarse el IVA cobrado como si fuera venta y llevarse un susto cuando toca enterarlo.
Retenciones: impuestos de otros que tú enteras
Retener es descontar una parte de un pago y entregarla al SAT por cuenta de quien recibe ese dinero. Tu negocio actúa como intermediario en dos situaciones típicas:
Con tus empleados: de cada sueldo retienes el ISR que le corresponde al trabajador y lo enteras por él. En su recibo de nómina, esa retención aparece como descuento.
Con ciertos proveedores: en algunos pagos a personas físicas (por ejemplo, honorarios o arrendamiento), la ley te obliga a retener una parte de sus impuestos y enterarla; cuando lo retenido es IVA, así funciona la retención de IVA.
No es dinero tuyo, pero la responsabilidad de calcularlo bien y entregarlo a tiempo sí es tuya. Si no lo haces, el problema es del negocio, no del tercero.
Si tienes empleados: IMSS e impuesto sobre nómina
Contratar gente formalmente abre un frente adicional que no tiene que ver con lo que vendes, sino con tener personal:
Cuotas patronales al IMSS: aportas al sistema de seguridad social por cada trabajador (el empleado también aporta su parte, que tú retienes). Es lo que da acceso a servicio médico, incapacidades y ahorro para el retiro.
Impuesto sobre nómina: es un impuesto estatal sobre el total de sueldos que pagas. Al ser local, la tasa y las reglas cambian según el estado donde operes, y se consultan con la secretaría de finanzas de tu entidad. Lo explicamos aparte en qué es el impuesto sobre nómina.
Un negocio sin empleados se ahorra estos dos rubros. Por eso muchos empiezan solos o con colaboradores por honorarios, y suman personal formal cuando el flujo lo aguanta.
¿Persona física o persona moral? Cambia la mecánica, no la lista
La lista de impuestos es parecida operes como estés; lo que cambia es cómo se calculan y cuántas formalidades cargas.
Persona física con actividad empresarial: eres tú, con tu RFC, quien factura y declara. La mecánica sigue las reglas de tu régimen personal —por eso importa tanto elegirlo bien— y suele tener menos requisitos formales.
Persona moral: es una empresa constituida ante notario, con su propia personalidad jurídica. Tiene reglas de cálculo específicas y más obligaciones formales (contabilidad más estricta, actas, avisos), pero también otras posibilidades de organización.
Ninguna es “mejor” en abstracto: depende de tu tamaño, tus socios y tus planes. Es, quizá, la decisión que más conviene tomar acompañado.
Errores comunes al pensar los impuestos del negocio
Confundir ventas con ganancia. El ISR grava la utilidad, no todo lo que entra. Vender mucho no siempre significa pagar mucho.
Gastarte el IVA cobrado. No es ingreso; es un impuesto que solo estás guardando para el SAT.
Olvidar las retenciones de empleados. Descontarlas del sueldo y no enterarlas te deja un problema, aunque el dinero ya no esté.
Creer que sin empleados no hay nada que pagar. Sigues con ISR e IVA; solo te ahorras las cargas de nómina.
Copiar el esquema de otro negocio. El giro, el régimen y el tamaño cambian todo. Lo que le funciona a la tiendita de la esquina no tiene por qué aplicarte.
En resumen: primero el mapa, luego el contador
Un negocio en México suele moverse en cuatro frentes fiscales: el ISR sobre su utilidad, el IVA que cobra y entera, las retenciones que hace por empleados y ciertos proveedores, y las cargas de nómina (IMSS e impuesto estatal) si tiene personal. Persona física o persona moral enfrentan casi la misma lista; lo que cambia es la mecánica. Con este mapa ya sabes qué buscar y qué preguntar. Las tasas, las fechas y tu caso concreto se confirman en sat.gob.mx y con un contador; si quieres seguir entendiendo el terreno, arranca por el panorama de impuestos en México y ve bajando a cada tema con calma.
Preguntas frecuentes
¿Qué impuestos paga un negocio en México?+
Depende del giro y del régimen, pero la mayoría lidia con cuatro frentes: el ISR sobre la utilidad del negocio, el IVA que cobra a sus clientes y entrega al SAT, las retenciones que hace a empleados (y a veces a proveedores) y, si tiene gente contratada, las cuotas patronales al IMSS y el impuesto sobre nómina estatal. Las tasas y los detalles se confirman en sat.gob.mx y con un contador.
¿Un negocio paga ISR e IVA por separado?+
Sí, son impuestos distintos. El ISR recae sobre la ganancia del negocio (ingresos menos deducciones permitidas). El IVA es un impuesto al consumo que el negocio cobra a sus clientes y luego entera al SAT; no es dinero del negocio, solo pasa por sus manos. Se declaran y se calculan de forma independiente.
¿Paga los mismos impuestos una persona física con negocio que una persona moral?+
Enfrentan las mismas categorías generales (ISR, IVA, retenciones, cargas de nómina si contratan), pero la mecánica cambia. Una persona física con actividad empresarial declara según su régimen personal; una persona moral (empresa constituida) tiene sus propias reglas de cálculo y más obligaciones formales. El esquema exacto lo define tu situación y conviene revisarlo con un contador.
¿Un negocio sin empleados tiene menos obligaciones?+
Sí, se ahorra las cargas asociadas a tener personal: las cuotas patronales al IMSS y el impuesto sobre nómina. Pero sigue con el ISR sobre su utilidad y con el IVA cuando su actividad lo causa. No tener empleados reduce la lista, no la elimina.
¿Dónde confirmo las tasas y las fechas de pago?+
En el portal oficial del SAT (sat.gob.mx) están las tasas, los calendarios y las reglas de cada régimen; el impuesto sobre nómina lo publica la secretaría de finanzas de tu estado. Como los montos cambian año con año, este artículo no incluye cifras: para tu caso puntual, apóyate en un contador.
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Casi todo el mundo elige entre persona física y persona moral comparando porcentajes, y esa es la parte menos importante. Lo que de verdad cambia es con qué patrimonio respondes si algo sale mal, cuánto cuesta existir y qué pasa cuando entran socios. Aquí tienes el criterio para decidir.
La guía madre para perderle el miedo a los impuestos en México: por qué existen, cómo funcionan el IVA y el ISR, qué es el RFC, qué régimen te podría tocar y las tres herramientas fiscales — facturar, deducir, declarar — que te conviene dominar.
El IVA es el impuesto que pagas al comprar casi todo. Aquí entiendes qué grava, la tasa general y sus excepciones, y la diferencia clave entre quién lo paga (tú, el consumidor final) y quién lo entera al SAT (el negocio que te vendió).
Calcular el IVA es cuestión de dos operaciones: para agregarlo, multiplicas el precio por 1.16; para sacarlo de un total que ya lo incluye, divides entre 1.16. Aquí van las fórmulas, ejemplos en pesos paso a paso y cómo se ve desglosado en una factura.